Mía es una adolescente de dieciséis
años y la cúspide de la perfección humana. La evolución del Homo
sapiens a partir de un programa de selección genética minucioso, donde
algo tan mundano como el amor tiene poca cabida. Pía es tan especial que
vive aislada en una burbuja de cristal, donde todo es maravilloso, lógico y
está planificado al minuto. Entrenamientos, comidas, estudios, revisiones
médicas, experimentos, tareas científicas, tiempo libre. Nada en su mundo está
dispuesto al azar. Todo su tiempo está perfectamente medido, optimizado y
aprovechado para obtener su máximo rendimiento. Sobre todo, lo que caracteriza
a su vida, es la total y más absoluta desinformación de lo que ocurre más allá
del complejo científico donde ha nacido y crecido. No tiene acceso a la
televisión, a internet o a libros. La información que recibe es adecuadamente
seleccionada y censurada y nada puede perturbar su plácida vida en tal
maravillosa jaula de diamante... Hasta que conoce a Eio, un chico indígena, y
su corazón empieza a latir apresuradamente. Es entonces cuando el maravilloso
mundo de cristal de Pía comienza a resquebrajarse. Pía empieza a hacerse
preguntas incómodas sobre sus orígenes y sobre la verdadera naturaleza de los
experimentos. Mía y Eio reconstruirán la verdad
sobre su origen, una verdad de consecuencias mortales, que cambiará su vida
para siempre.